Lecturas del 18 de Mayo del 2016 (Miércoles de la Séptima Semana)

Y ustedes, los que ahora dicen: «Hoy o mañana iremos a tal ciudad y nos quedaremos allí todo el año, haremos negocio y ganaremos dinero», ¿saben acaso qué les pasará mañana? Porque su vida es como el humo, que aparece un momento y luego se disipa. Digan más bien: «Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello.» Ustedes, en cambio, se glorían presuntuosamente, y esa jactancia es mala. El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.

Lecturas del 17 de Mayo del 2016 (Martes de la Séptima Semana)

¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden. O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones. ¡Corazones adúlteros! ¿No saben acaso que haciéndose amigos del mundo se hacen enemigos de Dios? Porque el que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios.

Lecturas del 16 de Mayo del 2016 (Lunes de la Séptima Semana)

Cantemos nuestra fe y, al confesarla, unidas nuestras voces de creyentes, pidamos al Señor que, al proclamarla, inunde con su luz a nuestras mentes. El gozo de crecer sea alegría de servir al Señor, y su Palabra simiente en crecimiento día a día, que al don de su verdad el mundo abra. Clara es la fe y oscuro su camino de gracia y libertad en puro encuentro, si crees que Jesús es Dios que vino, no está lejos de ti, sino muy dentro. Legión es la asamblea de los santos, que en el Señor Jesús puso confianza, sus frutos de justicia fueron tantos que vieron ya colmada su esperanza. Demos gracias a Dios, que es nuestra roca, sigamos a Jesús con entereza, si nuestra fe vacila, si ella es poca, su Espíritu de amor nos dará fuerza. Amén

Lecturas del Domingo 15 de Mayo del 2016 (Solemnidad de Pentecostés)

Hoy desciende el Espíritu de fuego al corazón creyente de la Iglesia, el Señor que la quema y atraviesa enciende con su llama al universo. Ebrios del Santo Espíritu, los Doce rebosan de carismas y alabanzas; Dios baja el Sinaí, y en llamarada y en ímpetu de amor retumba el monte. Razas y pueblos quedan convocados; Dios se muestra en Sión, la bella altura, y en voz concorde aquí a los hombres junta, desde Babel dispersos en pecado. Se lanzan por el mundo los testigos; y sin ceñir espadas lo conquistan, y sin oro a los pobres dan la vida; el Espíritu guía y Cristo invicto. El Viento es brisa y fuerza de huracanes, y el agua viva mueve los océanos; alzan los brazos y oran bendiciendo y el gozo transfigura sus semblantes. Espíritu de amor y de verdad, Espíritu confín de las promesas, oh Santo, a ti la gloria siempre sea, y a nosotros de ti la santidad. Amen

Lecturas del 14 de Mayo de 2016 (Sábado de la Séptima Semana de Pascua)

En esta luz del nuevo día que me concedes, oh Señor, dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor. Dichoso yo, si al fin del día un odio menos llevo en mí, si una luz más mis pasos guía y si un error más yo extinguí. Que cada tumbo en el sendero me vaya haciendo conocer cada pedrusco traicionero que mi ojo ruin no supo ver. Que ame a los seres este día, que a todo a trance ame la luz, que ame mi gozo y mi agonía, que ame el amor y ame la cruz. Amén

Santo Tomás de Aquino nos dice: El andar con cara larga no redunda en honra a Dios, a quien profesamos servir y nos gloriamos de amar.

Lecturas del 13 de Mayo del 2016 (Viernes de la Séptima Semana de Pascua)

Cuando el gallo, tres veces negaste a tu Maestro; y él tres veces te dijo: “¿Me amas más que éstos?” Se te puso muy triste tu llanto y tu silencio: pero la Voz te habló de apacentar corderos. Tu pecado quemante se convirtió en incendio, y abriste tus dos brazos al madero sangriento. La cabeza hacia abajo y el corazón al cielo: porque, cuando aquel gallo, negaste a tu Maestro. Amén

Lecturas del 12 de mayo del 2016 (Jueves de la Séptima Semana de Pascua)

Cuando contemplo el cielo de innumerables luces adornado, y miro hacia el suelo de noche rodeado, en sueño y en olvido sepultado; el amor y la pena despiertan en mi pecho un ansia ardiente; despiden larga ven a los ojos hechos fuente,hasta que digo al fin con voz doliente: “Morada de grandeza, templo de claridad y hermosura, el alma que a tu alteza nació, ¿qué desventura la tiene en esta cárcel baja, oscura? ¿Qué mortal desatino de la verdad aleja así el sentido, qué, de tu bien divino olvidado, perdido, sigue la vana sombra, el bien fingido?” El hombre está entregado al sueño de su suerte no cuidando, y, con paso callado, el cielo vueltas dando las horas del vivir le va hurtando. ¡Oh, despertad, mortales, mirad con atención en vuestro daño! ¿Las almas inmortales, hechas a bien tamaño, podrán vivir de sombras y de engaño? ¡Ay! Levantad los ojos a aquesta celestial eterna esfera; burlaréis los antojos de aquesta lisonjera vida, con cuanto teme y cuanto espera. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén

Lecturas del Domingo 8 de mayo del 2016 (Ascensión del Señor)

¿Y dejas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo, oscuro, en soledad y llanto; y tú, rompiendo el puro aire, te vas al inmortal seguro? Los antes bienhadados y los ahora tristes y afligidos, a tus pechos criados, de ti desposeídos, a dónde volverán ya sus sentidos? ¿Qué mirarán los ojos que vieron de tu rostro la hermosura que no les sea enojos? Quién gustó tu dulzura. ¿Qué no tendrá por llanto y amargura? Y a este mar turbado ¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto al fiero viento, airado, estando tú encubierto? ¿Qué norte guiará la nave al puerto? Ay, nube envidiosa aún de este breve gozo, ¿qué te quejas? ¿Dónde vas presurosa? ¡Cuán rica tú te alejas! ¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas! Amén

Lecturas del 7 de Mayo del 2016 (Sábado de la Sexta Semana de Pascua)

Como una ofrenda de la tarde, elevamos nuestra oración; con el alzar de nuestras manos, levantamos el corazón. Al declinar la luz del día, que recibimos como don, con las alas de la plegaria, levantamos el corazón. Haz que la senda de la vida la recorramos con amor y, a cada paso del camino, levantemos el corazón. Cuando sembramos de esperanza, cuando regamos con dolor, con las gavillas en las manos, levantemos el corazón. Gloria a Dios Padre, que nos hizo, gloria a Dios Hijo Salvador, gloria al Espíritu divino: tres Personas y un solo Dios. Amén

Lecturas del 6 de Mayo de 2016 (Viernes de la Sexta Semana de Pascua)

La noche, el caos, el terror, cuanto a las sombras pertenece siente que el alba de oro crece y anda ya próximo el Señor. El sol, con lanza luminosa, rompe la noche y abre el día; bajo su alegre travesía, vuelve el color a cada cosa. El hombre estrena claridad de corazón, cada mañana; se hace la gracia más cercana y es más sencilla la verdad. ¡Puro milagro de la aurora! Tiempo de gozo y eficacia: Dios con el hombre, todo gracia bajo la luz madrugadora. ¡Oh la conciencia sin malicia! ¡La carne, al fin, gloriosa y fuerte! Cristo de pié sobre la muerte, y el sol gritando la noticia. Guárdanos tú, Señor del alba, puros, austeros, entregados; hijos de luz resucitados en la Palabra que nos salva. Nuestros sentidos, nuestra vida, cuanto oscurece la conciencia vuelve a ser pura transparencia bajo la luz recién nacida. Amén

Lecturas del 5 de Mayo del 2016 (Jueves de la Sexta Semana de Pascua)

En esta luz del nuevo día que me concedes, oh Señor, dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor. Dichoso yo, si al fin del día un odio menos llevo en mí, si una luz más mis pasos guía y si un error más yo extinguí. Que cada tumbo en el sendero me vaya haciendo conocer cada pedrusco traicionero que mi ojo ruin no supo ver. Que ame a los seres este día, que a todo a trance ame la luz, que ame mi gozo y mi agonía, que ame el amor y ame la cruz.

Lecturas del 4 de Mayo del 2016 (Miércoles de la Sexta Semana de Pascua)

A nuestros corazones la hora del Espíritu ha llegado, la hora de los dones y del apostolado: lenguas de fuego y viento huracanado. Oh Espíritu, desciende, orando está la Iglesia que te espera; visítanos y enciende, como la vez primera,
los corazones en la misma hoguera. La fuerza y el consuelo, el río de la gracia y de la vida derrama desde el cielo; la tierra envejecida renovará su faz reverdecida. Gloria a Dios, uno y trino: al Padre creador, al Hijo amado, y Espíritu divino
que nos ha regalado; alabanza y honor le sea dado. Amén