El cristiano es constructor de paz cuando arriesga para llevar el bien que Jesús nos ha dado como un tesoro

Si permanecemos unidos a Jesús, el frío de los momentos difíciles no nos paraliza; y si también el mundo entero predica contra la esperanza, si dice que el futuro traerá solo nubes oscuras, el cristiano sabe que en ese mismo futuro está el retorno de Cristo. Cuando sucederá, ninguno lo sabe, pero el pensamiento de que al final de nuestra historia está Jesús Misericordioso sirve para tener confianza y no maldecir la vida. Todo se salvará. Todo. Sufriremos, habrá momentos que susciten rabia e indignación, pero la dulce y potente memoria de Cristo alejará la tentación de pensar que esta vida está mal.

¡Dios no se venga! Dios ama, no se venga, nos espera para perdonarnos, para abrazarnos

«Cuando vuelva el dueño, ¿qué hará con esos labradores?». Esta pregunta subraya que la desilusión de Dios por el comportamiento malvado de los hombres no es la última palabra. He aquí la gran novedad del cristianismo: un Dios que, aunque decepcionado por nuestros errores y nuestros pecados, no rompe su palabra, no se detiene y sobre todo no se venga. Hermanos y hermanas, ¡Dios no se venga! Dios ama, no se venga, nos espera para perdonarnos, para abrazarnos. Dios sigue poniendo en circulación el «vino nuevo» de su viña, es decir, la misericordia; éste es el vino nuevo de la viña del Señor: la misericordia. Sólo hay un impedimento ante la tenaz y tierna voluntad de Dios: nuestra arrogancia y nuestra presunción, que a veces se convierte también en violencia.

Dios quiere la vida para cada uno de nosotros, una vida plena, comprometida, salvada del vacío y de la inercia

Los planes humanos están marcados a menudo por egoísmos y conveniencias personales y nuestros estrechos y tortuosos senderos no son comparables a los amplios y rectos caminos del Señor. Él usa misericordia – no olvidar esto: Él usa misericordia – perdona ampliamente, está lleno de generosidad y de bondad que derrama sobre cada uno de nosotros, abre a todos los territorios sin límites de su amor y de su gracia, que solamente pueden dar al corazón humano la plenitud de la alegría.

Tiempo de orar y ayudar

Han sido muchos los afectados por los desastres naturales en nuestro país en los últimos días, en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe ofrecieron un rosario por todos los que fallecieron durante el terremoto. Unamonos en oración, puedes ofrece un rosario, una misa, asistir a la hora santa, ayunar, y puedes también ofrecer tu confesión. La fuerza de México también se muestra con humildad a los pies de Nuestro Señor.