Celebración del inicio de la cuaresma en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Amp. Buenavista

Celebración del inicio de la cuaresma en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Amp. Buenavista

Homilía del 6 de marzo de 2019, Miércoles de Ceniza

Una mala interpretación de la limosna, el ayuno y la oración, consistiría en hacer estos actos ante los demás, para quedar bien. Entonces no seríamos ceniza de vida nueva. O seríamos esa ceniza que daña, la de los minerales. Al practicar ante el Padre “que está en lo secreto” nuestra limosna, ayuno y oración, estamos muriendo para ser ceniza que produzca vida, como Cristo. Y esa vida llega a nosotros por Cristo.

Catequesis del Papa Francisco del 20 de Febrero del 2019

Cuántas veces los hombres hemos amado de esa manera tan débil e intermitente. Todos hemos pasado por esta experiencia: hemos amado pero luego ese amor ha cesado o se ha vuelto débil. Deseosos de amar, nos hemos tenido que enfrentar, en cambio, con nuestros límites, con la pobreza de nuestras fuerzas: incapaces de mantener una promesa que en los días de gracia parecía fácil de lograr. Después de todo, incluso el apóstol Pedro tuvo miedo y escapó. El apóstol Pedro no fue fiel al amor de Jesús. Siempre hay una debilidad que nos hace caer. Somos mendigos que en el camino corren el peligro de no encontrar nunca por completo el tesoro que buscan desde el primer día de su vida: el amor. Sin embargo, hay otro amor, el del Padre “que está en los cielos“. Nadie debe dudar que es destinatario de este amor. Nos ama. “Me ama”, podemos decir.

Catequesis del Papa Francisco del 13 de Febrero del 2019

La verdadera oración es la que se hace en el secreto de la conciencia, del corazón: inescrutable, visible solo para Dios. Dios y yo. Esa oración huye de la falsedad: ante Dios es imposible fingir. Es imposible, ante Dios no hay truco que valga, Dios nos conoce así, desnudos en la conciencia y no se puede fingir. En la raíz del diálogo con Dios hay un diálogo silencioso, como el cruce de miradas entre dos personas que se aman: el hombre y Dios cruzan la mirada, y esta es oración. Mirar a Dios y dejarse mirar por Dios: esto es rezar. “Pero, padre, yo no digo palabras…” Mira a Dios y déjate mirar por Él: es una oración, ¡una hermosa oración!

Homilía del domingo 17 febrero de 2019, VI ORDINARIO

Son tres círculos, el más amplio son los que siguen a Jesús como novedad, por los milagros; después están los discípulos que meditan su enseñanza. Más cerca de Él están los apóstoles que transmitirán su mensaje. Es la Iglesia. Ante todos ellos, aún los apóstoles, Jesús proclama su programa de vida. Viene a suscitar un cambio. Primero veamos en qué grupo estamos. ¿Buscamos a Jesús para que nos dé “cosas”? ¿Lo seguimos por su Palabra? ¿Queremos ser testigos? No podemos quedarnos sólo esperando milagros o limitándonos a saber lo que el Señor dice, necesitamos vivir como Él, trabajar con Él en la edificación de su reino: verdad, justicia, reconciliación, paz, amor.

Lecturas del 14 de Febrero del 2019 (Jueves de la Quinta Semana)

El diálogo de la mujer pagana con Jesús es una muestra de cómo debe ser nuestra oración. Esta mujer que no era judía y no había escuchado hablar del Mesías…, ni del Reino de Dios…, ni de la promesa de salvación… Ella simplemente se dirige al Señor y dialoga con Él. Y consigue la curación de su hija porque su oración es perfecta. La mujer tiene “fe en el poder de Jesús”. Una fe que no se debilita ni siquiera con las dificultades que encuentra. La mujer es “humilde”, se reconoce pecadora y comprende que no tiene derecho a que el Señor la oiga, pero se conforma con las migajas. La mujer tiene “confianza” en la misericordia de Jesús y en que no la va a dejar irse con las manos vacías. La mujer “persevera” en su petición a pesar de que Jesús la desalienta. La mujer “pide lo que le sale del alma”. Pide por “la curación de su hija”.

Catequesis del Papa Francisco: Crónica del su viaje apostólico a Emiratos Árabes

Por primera vez, un Papa ha ido a la península arábiga. Y la Providencia ha querido que haya sido un Papa llamado Francisco, 800 años después de la visita de San Francisco de Asís al sultán al-Malik al-Kamil. He pensado a menudo en San Francisco durante este viaje: me ayudaba a llevar el Evangelio en el corazón, el amor de Jesucristo, mientras vivía los diversos momentos de la visita; en mi corazón estaba el Evangelio de Cristo, la oración al Padre por todos sus hijos, especialmente por los más pobres, por las víctimas de injusticias, de las guerras, de la miseria… La oración para que el diálogo entre el cristianismo y el islam sea un factor decisivo para la paz en el mundo de hoy.

El Padrenuestro, cómo quiere Dios que le hablemos. Catequesis del Papa Francisco

El amor no tiene límites: uno puede amar al cónyuge, al amigo e incluso al enemigo con una perspectiva completamente nueva: “Pero yo les digo: amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo; hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos e injustos “. …¡Qué bueno pensar que nuestro Dios no necesita sacrificios para ganar su favor! No necesita nada nuestro Dios: en la oración, solo pide que mantengamos abierto un canal de comunicación con Él para descubrir siempre a sus amados hijos.

¿Qué navidad prefiere Dios? Catequesis del Papa Francisco

Observemos la primera Navidad de la historia para descubrir los gustos de Dios. Esa primera Navidad de la historia estuvo llena de sorpresas. Comenzamos con María, que era la esposa prometida de José: llega el ángel y cambia su vida. De virgen será madre. Seguimos con José, llamado a ser el padre de un niño sin generarlo. Un hijo que, -golpe de efecto-, llega en el momento menos indicado, es decir, cuando María y José estaban prometidos y, de acuerdo con la Ley, no podían cohabitar. Ante el escándalo, el sentido común de la época invitaba a José a repudiar a María y salvar así su buena reputación, pero él, si bien tuviera derecho, sorprende: para no hacer daño a María piensa despedirla en secreto, a costa de perder su reputación. Luego, otra sorpresa: Dios en un sueño cambia sus planes y le pide que tome a María con él. Una vez nacido Jesús, cuando tenía sus proyectos para la familia, otra vez en sueños le dicen que se levante y vaya a Egipto. En resumen, la Navidad trae cambios inesperados de vida. Y si queremos vivir la Navidad, tenemos que abrir el corazón y estar dispuestos a las sorpresas, es decir, a un cambio de vida inesperado.

¿Alabanza de adoración o de petición? Catequesis del Papa Francisco

La oración de petición es auténtica, espontánea, es un acto de fe en Dios que es el Padre, que es bueno, que es todopoderoso. Es un acto de fe en mí, que soy pequeño, pecador, necesitado. Y por eso la oración para pedir algo es muy noble. Dios es el Padre que tiene una compasión inmensa por nosotros y quiere que sus hijos le hablen sin miedo, llamándole directamente “Padre”; o en medio de las dificultades diciendo: “Pero, Señor, ¿qué me has hecho?”. Por eso podemos contarle todo, incluso las cosas que en nuestra vida siguen estando torcidas e incomprensibles. Y nos ha prometido que estará con nosotros para siempre, hasta el último día que pasemos en esta tierra. Recemos el Padre nuestro empezando así, simplemente: “Padre” o “Papá”. Y Él nos entiende y nos ama tanto.