Homilía del martes 17 de abril de 2018, III PASCUA

El Bautismo y la Eucaristía están en una misma línea, nos llevan al encuentro con Cristo que nos inicia en una relación que llega a la identificación plena con Él. Es el Espíritu Santo quien da continuidad a los signos. Comprendamos que, en realidad, Jesús nos da la verdadera vida en el Bautismo que se desarrolla en la Eucaristía. Meditemos la segunda frase de su promesa: “el que cree en mí nunca tendrá sed”.
La sed nos conecta con el agua, con el pozo, donde la Samaritana recibe Espíritu Santo, el agua de la vida. En la Eucaristía Jesús nos da su Cuerpo y su Sangre derramada. Él da testimonio en el Jordán y en la Cruz: ¡entrega su Espíritu en Agua Sangre!

Homilía del sábado 14 de abril de 2018, II PASCUA

¿Qué sucede inmediatamente después de la Pascua Judía? Viene el paso del mar rojo. Jesús emprende un nuevo Éxodo con nosotros. Nos da el Bautismo y la Eucaristía, y nos conduce de inmediato, caminando con nosotros, hacia el punto definitivo que es el Padre: “Ellos quisieron recogerlo a bordo y rápidamente la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían”.

Homilía del 26 de marzo del 2018, Lunes Santo

No podemos limitarnos ahora, al inicio de esta etapa última de preparación para la Pascua, sólo a recordar estos hechos. Estamos invitados a dar a la Palabra toda su fuerza y su eficacia en nuestra existencia. ¿Seremos valientes y generosos para acercarnos a Jesús, adorarlo como nuestro Salvador, acogiendo su muerte, glorificándolo desde ahí con la riqueza material y espiritual que a nuestra mano esté? ¿Nos mantendremos a la expectativa, sólo por curiosidad, con la voluntad al mejor postor, como la multitud que quiere ver a Jesús y a Lázaro? Más allá de esto, ¿trataremos de destruir toda prueba de la Persona del Jesús, Hijo de Dios? Que el encuentro con Cristo en la Penitencia y la Eucaristía nos dé paz para darla siempre.

Homilía del jueves 22 de marzo del 2018, V CUARESMA

La libertad es, por una parte, del pecado: Cristo nos libera del mal. Y el otro aspecto de la libertad es para caminar hacia la plenitud de la vida. La Cuaresma no sólo nos pide llegar a la conciencia del Pecado. Nos quedaríamos en una situación dolorosa, saber que somos pecadores y ya. Tampoco es sólo la conversión expresada en el Sacramento de la Penitencia. La Cuaresma es una reiniciación del camino en Cristo, edificando su reinado.

Homilía del martes 20 de marzo, V CUARESMA

Quienes sólo ven en la vida y la religión lo que se cuenta, pesa, mide, caerán siempre en lo mismo, rechazo del verdadero Dios, rechazo a Jesús de Nazaret, Hijo de Dios. No podemos quedar como los judíos, encerrados en las cosas de aquí abajo, en lo material, terrenal. Tenemos que dar un giro grande a nuestra vida toda, incluida nuestra práctica religiosa. En vez de esclavizarnos, usar de lo material para llegar a la eternidad. Ese es el sentido de nuestra conversión cuaresmal. Volvamos la mirada a Cristo Crucificado y dejemos nuestro pecado en Él, levantado para nuestra salvación.

Homilía del sábado 17 de marzo de 2018, IV SEMANA DE CUARESMA

Muchas veces nos pasa, nadie investiga acerca de Jesús. Lo conocemos de oídas. Eso nos puede pasar en el camino de fe. Quedarnos con algunos datos aislados sobre el Hijo de Dios y perdernos en discusiones inútiles sin ir a la verdad. El tiempo de Cuaresma es para profundizar la fe, meditando las escrituras, orando, viviendo el encuentro personal y comunitario con Cristo en los Sacramentos, en la caridad.

Homilía del jueves 15 de marzo de 2018, IV SEMANA DE CUARESMA

Si queremos hacer el ayuno que Dios quiere, hemos de comenzar por reconocer qué tan alejados estamos de Dios. De qué hemos llenado nuestra religiosidad, y decidirnos a quitar todo aquello que nos aleja más de lo que nos acerca a Él. Si queremos hacer la oración que el Señor quiere, hemos de volver nuestro rosto directamente hacia Él, hablarle claro y dejar que Él nos hable al corazón, con su Palabra y sus Sacramentos, que son los signos de su salvación. Si queremos hacer la limosna que Él nos indica, busquemos la justicia, la caridad y la atención al verdaderamente necesitado.