Jesús es siempre nuevo y distinto, como nosotros para Él

Si desde hace dos mil años Jesús instituyó la Eucaristía, nos dio el mandato del amor, ¿dónde está la novedad de la cuaresma? La novedad está en la decisión de cada uno de nosotros, de pasar del pecado a la gracia, de la división a la reconciliación, de la muerte a la vida. Además, cada vez vamos comprendiendo de manera distinta las cosas, no las vemos igual cuando somos niños, cuando somos adolescentes, cuando somos jóvenes.

La Cuaresma es un tiempo que nos permite volver a Dios

En este tiempo de Cuaresma, los medios de comunicación, algunos grupos, están al pendiente de lo que hace la Iglesia con las tradiciones propias. Para muchos eso es muy importante porque es el alimento que tienen para mantener, alimentar su fe. Para otros es importante porque ha encontrado un modo de obtener ganancias, supuestamente organizando las tradiciones, pero en el fondo haciendo negocios. Son los que más reclaman cuando el sacerdote quiere darle el auténtico sentido a toda esta semana tan rica en vida espiritual.

Celebramos hoy la fiesta de la Encarnación del Verbo

Celebramos hoy la fiesta de la Encarnación del Verbo. Este es el nombre podríamos decir oficial, pero tal vez no lo entendamos muchos. Verbo es Palabra. Es el cumplimiento del texto de San Juan: ‘la Palabra se hizo carne’, el Hijo de Dios tomó la condición humana en el seno de María por obra del Espíritu Santo. Dios sale de sí mismo para venir a nuestro encuentro y comienza por una pequeña célula en María. Está nueve meses en su vientre y en Diciembre celebramos su nacimiento.

Conocer el evangelio no basta, hay que vivirlo

Vamos viendo ante la Palabra de Dios qué es lo importante y vamos decidiéndonos a cumplirlo, vivirlo. Es poquito o mucho no importa. Conque sea una frase, vamos haciéndola vida. Y si es del Evangelio, esa frase ya es vida en Cristo. No nos desanimemos, no nos distraigamos, no convirtamos en ídolos cosas de la fe: una tradición sin entender, un cosa o situación con la que sustituyo mi encuentro con Cristo.

Sólo el amor verdadero nos permite desarrollarnos, por eso la ley de Jesús es el Amor

Cuando el amor es auténtico, es verdadero, nos lleva a fortalecer la libertad personal, la voluntad, el respeto, nos permite desarrollar nuestras capacidades. El amor desenmascara nuestra verdad, lo que en realidad somos. Si esto no sucede en una amistad, en el noviazgo, en el matrimonio, significa que no es amor auténtico…

Jesús, grupo parroquial, novia, …adios iglesia?

Hoy queremos dedicarnos a anunciar a Jesús, pero encontramos a alguien que no cree en Él y nos manifiesta cariño, atención, y Jesús pasa a un tercer, cuarto o último lugar. A veces, de acuerdo a lo que quiere la persona que encontramos, hasta podemos tener razones para rechazarlo. Esto es doloroso, pero así es. Por eso, este tiempo de Cuaresma es oportunidad de tomar a Jesús en serio, no verlo como un sustituto de mi necesidad afectiva. Descubrirlo a Él como Él, distinto a mí, con su proyecto de vida, con su decisión por el Reino, no es fácil.

Sigamos la Ley de Dios y no la que deforma el hombre

José, desposado con María, se enfrenta a la dificultad de obedecer la ley y rechazar a la Virgen o de acoger a su esposa y dejar a un lado la ley. En la oración descubre cómo actuar. Recibe a María y la lleva a su casa. ¿Cumplió la ley? Sí, la que Dios dio a su pueblo, no la que el pueblo deformó con motivos pasajeros, de control, sin ver que perdía la riqueza del camino hacia Dios. José sigue siendo justo, sigue viviendo la fe, sigue cumpliendo la voluntad del Padre.

¿Santos?

Hay personas que, según ellas, se portan bien y están dañando a otras con injusticias, agresión, desprecio. Por otra parte, todos hemos escuchado que hay santos, santas, escuchamos del Espíritu Santo, vemos imágenes de santos en los templos. Y ¿sabemos qué es la santidad? El único santo es Dios. Santo significa TOTALMENTE DIFERENTE. El más diferente a todos, a todo, es Dios, porque Él nos creó. Existe antes de la creación, es entonces distinto a la creación.Cuando recibimos de Él la invitación a compartir su vida, a seguirlo en su Palabra, que es Jesús, a dejarnos conducir por su Espíritu Santo, podemos comenzar a ser santos.