Tener a Cristo como eje de la vida no contra el resto de nuestra vida

Me doy cuenta que cuando les propongo el seguimiento de Cristo, por ejemplo para una vocación sacerdotal, religiosa, o consagración de la virginidad, pasan mucho tiempo pensando sí el Señor les llama, pero no se dan cuenta de todo lo que ya les ha dicho, les ha dado, les ha propuesto, y sólo tratan de buscar si encuentran ‘algo mejor, más inmediato, más visible o palpable’. La vocación es respuesta de generosidad. No a ver si me habla al oído el Señor, o se me aparece y me dice qué hacer, o si viene un ángel…

Estamos para vivir en Dios y desde ahí rehacer con Cristo toda la humanidad, aunque mi alcance parezca mínimo.

El mundo dice que ya trascendimos cuando hicimos algo importante que todos conocieron por los medios; así que a veces trasciende un criminal. Para la fe, trascender significa llegar al encuentro con Cristo y crecer en la identificación con Él. ¿Cómo vivimos nuestra amistad con Jesús? ¿Sólo emoción o sólo sentimiento o sólo ideas? Vivamos la amistad con Jesús integralmente, que afecte hasta nuestro modo de hablar.

Homilía del sábado 17 de junio, X ORDINARIO

La coherencia es un desafío constante para nosotros. Es muy fácil entender y aún decidir lo bueno que queremos hacer, pero ¡qué difícil es ponerlo en práctica! Y esto es para todos en todos los campos. Este esfuerzo no significa necesariamente incoherencia, sino esfuerzo por alcanzar esta virtud. La incoherencia viene cuando, con toda conciencia, decimos una cosa y hacemos otra…

Homilía del miércoles 14 de junio, X ORDINARIO

Cada vez más queremos alejar a la persona de su realidad. Lo queremos convertir en productor y consumidor exclusivamente, porque lo que vale es el tener, no el ser. Y deformamos su identidad sexual, sus relaciones familiares, destruimos el mundo, hacemos a un lado a Dios. Estar dispuestos a dar la vida por Cristo verdad y vida, nos permite quitar el apego a lo material que nos esclaviza y quita la libertad auténtica.

¿Amas a Dios sobre todas las cosas?

‘¿Me amas más que estos?’ Es la pregunta definitiva para estar dispuestos a vivir en Cristo la vocación que el mismo Señor nos da. Sea esta una decisión de proyecto personal de vida de todos nosotros, jóvenes con Cristo, para ser verdaderamente tales, preguntarnos cada día: ‘¿amo hoy a Cristo más que a las personas concretas que están cercanas a mí, afectivamente?’