A veces es necesaria la soledad

Nosotros necesitamos la soledad. Lo primero que nos toca hacer es no tener miedo a estar solos, aprender que lo necesitamos, que tenemos el derecho y el deber a decidir por nosotros mismos, sin intervención de nadie más. Sí, podemos preguntar, escuchar a los demás, pero nadie puede decidir por cada uno, lo tenemos que hacer a solas. Cristo nos invita a seguirlo, pero nos deja libres y solos para decidir, no nos presiona. Sigamos su ejemplo, no presionemos a someterse a nadie.

Cuando no sabemos que hacer, podríamos preguntarnos que haría Jesús en nuestro lugar

Necesitamos ir paso a paso, con paciencia con nosotros mismos, hasta encontrar la estatura de Cristo. Nos hace falta darnos un tiempo, sentarnos con Jesús, platicar con Él, preguntarle cómo es que hace cada cosa que nos toca hacer, cómo resuelve todos los problemas que nosotros enfrentamos y que Él también vive.

Ya eres de Cristo, deja que el Espíritu te lleve a Él

En la vida cotidiana ya somos Cristo, ya tenemos Espíritu Santo, ya somos amados por el Padre. Nos falta convencernos de eso y vivir así. Vivir la justicia, la verdad, la paz, en el amor -gracia- de Dios, en la santidad. Ya no tenemos por que someternos al dinero, a los vicios, la lujuria, la mentira, la corrupción, la impunidad. Eso no tiene nada que ver con los bautizados discípulos de Jesús.

HOMILÍA DEL MARTES 9 DE MAYO, IV PASCUA

Es tal el testimonio de Cristo y amor al Resucitado que Bernabé y Pablo despiertan en los fieles en Antioquía, que fue ahí donde “por primera vez los discípulos recibieron el nombre de ‘cristianos’”. Pensemos ¿Hay personas que, al verme descubran que soy de Cristo, que noten que soy cristiano? ¿Doy, como Iglesia, testimonio de Cristo?

Para seguir a Jesús hay que creerle, no opinar respecto a Él y seguirnos a nosotros mismos

Sólo Jesús nos recibe y nos lleva al a vida de la Iglesia, sólo su Espíritu Santo nos abre la puerta para conocerlo, seguirlo. Sólo el Padre nos muestra a Jesús, y nos llama al encuentro con Él. Vivamos la fe respetando a Dios que es Padre, Hijo, Espíritu Santo, no hagamos una caricatura de Él a nuestro modo o conveniencia.