Homilía del sábado 17 de marzo de 2018, IV SEMANA DE CUARESMA

Muchas veces nos pasa, nadie investiga acerca de Jesús. Lo conocemos de oídas. Eso nos puede pasar en el camino de fe. Quedarnos con algunos datos aislados sobre el Hijo de Dios y perdernos en discusiones inútiles sin ir a la verdad. El tiempo de Cuaresma es para profundizar la fe, meditando las escrituras, orando, viviendo el encuentro personal y comunitario con Cristo en los Sacramentos, en la caridad.

Homilía del jueves 15 de marzo de 2018, IV SEMANA DE CUARESMA

Si queremos hacer el ayuno que Dios quiere, hemos de comenzar por reconocer qué tan alejados estamos de Dios. De qué hemos llenado nuestra religiosidad, y decidirnos a quitar todo aquello que nos aleja más de lo que nos acerca a Él. Si queremos hacer la oración que el Señor quiere, hemos de volver nuestro rosto directamente hacia Él, hablarle claro y dejar que Él nos hable al corazón, con su Palabra y sus Sacramentos, que son los signos de su salvación. Si queremos hacer la limosna que Él nos indica, busquemos la justicia, la caridad y la atención al verdaderamente necesitado.

Homilía del miércoles 14 de marzo de 2018, 4ª SEMANA DE CUARESMA

Cuando nos hemos alejado de Dios nos queda un vacío que llenamos de nosotros mismos. La fe se convierte en un espejo. Yo soy lo que creo. Yo soy la verdad. Yo soy Dios. Nos confundimos pensando en que Dios se aleja, cuando somos nosotros, sumidos en nuestra autosuficiencia y egocentrismo, quienes dejamos a Dios de lado. Estamos encarcelados en la mentira de nuestra autosuficiencia, la tiniebla de nuestro egoísmo. Nuestra sociedad nos hace creer que somos capaces de todo, autosuficientes y que podemos resolver todo sólo por la tecnología, la ciencia humana, la fuerza y el poder desarrollado por la humanidad. Lo más valioso es aquello que me satisface, que me gusta, que me da placer. Quedan atadas nuestra inteligencia y afectividad a un yo inexistente, creado por la mentira del Maligno: USTEDES SERÁN COMO DIOS.

Homilía del marzo 11 de 2018, IV DOMINGO DE CUARESMA

Los dioses paganos se conforman con cosas, con ofrendas, con fiestas. Eso no es lo que le agrada a nuestro Padre Dios. Nosotros rechazamos a Dios y nos conformamos con ofrecerle cosas, no nuestra propia existencia. Si mantenemos una relación auténtica con el Padre, nunca nos dejará de su amor, que nos lleva a construir la justicia y la paz; viviendo así, daremos de su vida al mundo.

Homilía del viernes 2 de marzo del 2018, II CUARESMA

Algunos piensan que aprovecharse de los demás es un signo de inteligencia y, por tanto, es lícito hacerlo. Esto es algo inmoral, es una actitud que tiene que ver con la envidia, los celos, y un sentimiento de inferioridad. En la cuaresma hemos de trabajar para conducir nuestros sentimientos, no dejemos que por ellos rechacemos a Cristo, lo desterremos de nosotros mismos, lo llevemos a la cruz. Cada tentación hagámosla camino de caridad sirviendo.

Homilía del martes 27 de febrero de 2018, II CUARESMA

Si buscáramos una expresión que nos diga qué quiere Dios de nosotros, sería que asumamos la responsabilidad personal de la vida y que tomemos en cuenta su Palabra que revela el camino, su voluntad, para encontrar la salvación. No importa lo grave o inmundo del pecado, “vendrán a ser como blanca lana”. La fuerza de Dios es el amor misericordioso. La fuerza del hombre es el dolor y arrepentimiento. Reorientar nuestra vida hacia Cristo, camino de salvación es nuestra Cuaresma, para encontrar la salvación por la edificación de la justicia y la paz.

Homilía del viernes 23 de febrero, I CUARESMA

“¿Acaso quiero yo la muerte del pecador, dice el Señor, y no más bien que enmiende su conducta y viva?”. Tanto el justo como el pecador están llamados a vivir en Alianza permanente con el Señor. Con todo, hemos de recordar que es responsabilidad de cada uno vivir la conversión. No depende de Dios que yo responda o no a su amor; depende de cada uno. No culpemos a Dios si nos alejamos de Él y no le hacemos caso.

Homilía del 16 de febrero de 2018, VIERNES DESPUÉS DE CENIZA

Somos un pueblo en su mayoría bautizado, tenemos en muchos espacios de encuentro de imágenes de la Virgen de Guadalupe: la casa, el trabajo, el transporte, hay quienes se tatúan su imagen. Evitemos tener la doble vida que el profeta rechaza: “el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimen a sus trabajadores… ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para dar puñetazos sin piedad”.

Homilía del Miércoles de ceniza, 14 de febrero del 2018

Conocemos la ‘plagas de deshumanización’ que enfrentamos: corrupción, injusticia, marginación, crimen organizado. No es plaga física sino social; no es de un lugar, es mundial. Sólo por la auténtica conversión superamos esa plaga. La Iglesia tiene la misión de anunciar que Dios ha llegado a reinar con el amor, la verdad, la justicia, la paz. Nos toca promover la reconciliación y propiciar que Dios actúe.