Homilía del sábado 7 de julio de 2018, XIII ORDINARIO

No sabemos, a veces, qué es lo importante, qué sí es enseñanza de Cristo, qué es añadidura nuestra. Así sucede, por ejemplo, con el ayuno. En cuaresma sube el precio del pescado y el marisco, baja un poco el de la carne. Esos son los efectos de nuestro modo cerrado de entender nuestra fe, limitada a normas, tradiciones. Perdemos de vista lo esencial. El ayuno para Jesús va más a reconocer su ausencia, y la necesidad de darle espacio en nuestro interior. No es tanto comer o no comer. Es saber que estamos viviendo sin Él, que está ausente de nuestras decisiones, nuestra manera de tratarnos unos a otros, de la aplicación de la justicia y la verdad. Dejar de comer significa enfrentar el egoísmo, caminar hacia el encuentro del Señor, para que nos llene su vida. Él es misericordioso, como lo muestra el profeta desde antiguo.

Homilía del lunes 2 de julio de 2018, XIII ORDINARIO

¿De dónde surgen las injusticias? ¿De dónde nace esa actitud prepotente que destruye a la persona? De la esclavitud a los bienes materiales, al deseo de poder y dominio sobre los demás. El Maligno se aprovecha de nuestra fragilidad. Por naturaleza buscamos seguridad y libertad. Y llegamos a contradecirnos en nuestras actitudes: la inseguridad nos lleva a esclavitudes. Sólo el mismo Señor, por medio de su Espíritu nos puede conducir a la verdad de nuestra vida.

Homilía del jueves 21 de junio de 2018, XI ORDINARIO

¡Qué maravilloso amigo es Jesús! Nos revela al Padre y el modo de estar ante Él como hijos, comparte con nosotros su filiación de la manera más viva, real. Nos lleva a la profundidad de su relación con su Padre. Jesús nos da la posibilidad: mira al Padre y háblale. Reconocer Quién es Él, el único Santo, el que llena la plenitud, el cielo; quien nos ha creado a todos y todas las cosas.

Homilía del miércoles 20 de junio de 2018, XI ORDINARIO

Somos superficiales, nos preocupa lo secundario. Al celebrar Sacramentos, atendemos más al escenario que a otra cosa: adorno, música, vestido, etc. En nuestras tradiciones, resaltamos lo externo: música, juegos pirotécnicos, adornar al santo, procesiones. Todo muy bueno pero si nos aleja del Señor es contraproducente. La clave que nos indica que obedecemos al Espíritu es la caridad. Además de los enfermos, hay muchos descartados destinatarios de esta acción; para encontrar a alguien necesitad no tenemos pretexto. Oremos ayunando y danto limosna.

Homilía del 17 de junio de 2018, XI DOMINGO ORDINARIO

¿Qué es este Reino del que habla Jesús? Es la presencia activa del amor del Padre que viene a habitar en quien lo recibe. Crecer en la vida del Reino implica estar dispuesto a crecer interiormente y exteriormente. …Dejarnos conducir por el Espíritu y abrirnos a los demás, es el inicio de nuestra participación en la vida del Reino. La apertura inicial tiene que llegar al don de sí mismo en el amor.

Homilía del miércoles 6 de junio de 2018, IX ORDINARIO

“… cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo”. En lo concreto, respecto al Matrimonio, vemos por qué es ‘hasta que la muerte los separe’. El amor de esposos es total entrega, es su camino de santidad. Fallecido uno, queda libre el otro para discernir lo que el Señor le pida. Cristo no ha querido atar a nadie, sino darle la libertad para caminar en santidad, los viudos disciernan si ese estado los lleva a la santidad o si el Señor les llama nuevamente al matrimonio.

Homilía del jueves 31 de mayo de 2018, VIII ORDINARIO

Jesús ya está resucitado, ya pasó al Padre, ya cumplió la Promesa, la Palabra dada a la humanidad. A nosotros nos toca caminar hacia esa plenitud y podemos avanzar cada vez que celebramos la Eucaristía y la vivimos en el mundo. La herencia eterna está como don actual para nosotros y la vamos realizando en la medida que obedecemos su mandato, el que nos da en ese mismo contexto de la Nueva Alianza, el servicio de hermanos en el amor mutuo. Ya no limitemos la Eucaristía a la Celebración, sino que llevémosla a la vida, difundiéndose hacia la humanidad.

Homilía del lunes 28 de mayo de 2018, VIII ORDINARIO

El que ama es libre, sólo puede amar quien es libre para dar su vida. Cristo nos pide libertad interior para seguirlo, renunciar a toda seguridad material, afectiva, aún de creencias personales. Quien está dependiendo de lo material, no es libre, no crece. …Dolorosamente, donde con más frecuencia vemos esta tensión entre ‘cielo’ y ‘tierra’, es en la familia. Los novios dicen unirse por amor. Pero no siempre están libres para amar. Dependen de la familia anterior, de roles sociales, del dinero.