Homilía del lunes 17 de septiembre, XXIV ORDINARIO

Jesús sana con la fuerza de su Palabra al servidor por la intercesión, en la fe, de su patrón. La admiración del pagano por Jesús hace efectiva su fe para él y para su servidor enfermo. Ejemplo de este oficial también de caridad y cuidado por quienes lo atienden. ¡Si supiéramos admirarnos los unos de los otros en ese sentido, valorar la fe! Además, este oficial romano, pagano, ha quedado en la memoria de la Iglesia en el momento de recibir a Cristo Eucarístico.

Homilía del jueves 13 de septiembre de 2018, XXIII ORDINARIO

Amor a los enemigos: los que nos maldicen, difaman, física o psicológicamente nos golpean; los que nos invaden pidiéndonos cosas o alterando nuestra paz. El trato igualitario al que queremos recibir. El punto de llegada es la misericordia. Que el amor, la preocupación por el que sufre, el interés por los demás sea una fuerza que salga de lo más profundo de nosotros mismos. Eso es misericordia que nos hace semejantes al Padre.

Homilía del martes 11 de septiembre de 2018, XXIII ORDINARIO

La vida de comunidad es el sostén para le discípulo. Aquí inicia ese sendero nuevo de su existencia. Ira aprendiendo de Jesús la obediencia al Padre, que se fortalece en ese contacto permanente del diálogo, la oración. Junto con ese aprendizaje fundamental, irá descubriendo la predicación del Reino, la atención a los más necesitados, la defensa de la comunión con Dios, por encima de las leyes y tradiciones humanas.

Homilía del lunes 10 de septiembre de 2018, XXIII ORDINARIO

A veces nos quedamos trabados por pensar en tradiciones, normas, aún las que nos inventamos nosotros. A veces son por carencia interior.
‘No hago nada si no me lo piden’. ‘Qué tal si lo hago y los demás se molestan’. ‘Mejor no meterme para no comprometerme’. Y muchas cosas más están dentro de nosotros que nos paralizan. Junto con esto, una serie de ideas que hemos convertido en normas, según la propia comodidad. La caridad la podemos hacer en cualquier parte, a cualquier hora, ante cualquier persona necesitada. ¡Y hay muchos necesitados!

Homilía del jueves 6 de septiembre, XXII ORDINARIO

Pedro es un experimentado pescador, sabe a qué hora, dónde y cómo echar las redes para conseguir peces. Sin embargo dice: “confiado en tu palabra echaré las redes”. No sólo adolescentes y jóvenes pueden responderle así al Señor. Muchos matrimonios han experimentado, después de su encuentro con Cristo, que Él los llama a participar más en la vida de la Iglesia; miedo de dejar hijos, matrimonio, trabajo, que son realmente fundamentales. Cristo no quita nada, nos invita a reorientar toda nuestra existencia para edificar su Reino. Para que el amor de Dios llegue a más personas.

Homilía del viernes 31 de agosto de 2018, XXI ORDINARIO

Tenemos que estar preparados para cuando el Señor nos llame y Él espera la respuesta personal. No es que pase lista y yo le pida a alguien que responda por mí. Cuando Él me llame tener la lámpara encendida de la fe. El mundo presenta muchas propuestas para la vida, no para enfrentar la muerte, porque este tema de la muerte está bloqueado, nos da miedo, pues todos estamos sometidos a las cosas del mundo, sus seguridades, su bienestar.

Homilía del miércoles 29 de agosto de 2018, XXI ORDINARIO

Juan se deja conducir por el Espíritu que recibe compartido por María a su madre Isabel desde que está en el seno materno. Realiza su ministerio de precursor no sólo anunciando, sino viviendo la vida del Reino en pobreza, abandono en las manos del Padre en el desierto, luchando por la verdad y la justicia, voz que penetra en el corazón de sus oyentes. Esa entrega ya es martirio, es testimonio por el don de sí mismo. Y de ahí a la muerte sólo hay un paso. La persecución del mundo aparece pronto. En el poder contaminado por la mentira y el odio está la fuerza destructiva contra la vida.

Homilía del lunes 27 de agosto de 2018, XXI ORDINARIO

El seguimiento de Jesús supone decisiones profundas de dejar lo que no nos lleva a Él, y de orientar todo para llegar a Él y en verdad seguirlo. Nos podemos quedar en el camino al pensar que ‘atrapamos a Dios’ con nuestra religiosidad. Por intereses humanos de prestigio, de poder, aún los económicos, algunos quieren poner el centro no en Dios sino en lo que puede llevarnos a Él. Eso es lo que reclama Jesús a los escribas y fariseos. Quienes quieren centrar la fe en ritos externos, en juramentos ante los objetos o las personas por encima de Dios, están bloqueando la entrada al encuentro con el Señor. Mandas, promesas, peregrinaciones, con más paganismo que fe.