NATIVIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Homilías del 24 y 25 diciembre de 2018

Reconozcamos a Dios como nuestro único dueño, el dueño de todas las cosas, que en su Hijo nos convoca para ser novedad en el mundo, luz para quien con ahínco busca la verdad, la alegría, la justicia, la paz. Jesús nos enseña “a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios”, porque nos ha llegado la plenitud del amor.

Homilía del jueves 20 diciembre 2018, III ADVIENTO

Hemos meditado el significado del Adviento y hemos encontrado en algunos de los personajes un ejemplo para vivirlo. Ahora estamos ante María, el modelo más acabado de fe al creer en la Palabra y de esperanza que se cumplen en ella. Isabel no es una prueba del poder de Dios para María; ella la toma como objeto de la caridad que actúa de inmediato. ¡María del Adviento, guíanos!

Homilía del martes 11 de diciembre de 2018, II ADVIENTO

Para Jesús, cada oveja es una persona amada, acogida, cuidada, conducida. Y su preocupación parte de esas actitudes, decididas en su misericordia. La oveja se puede perder por muchos motivos. Uno es por rechazo al pastor. Esto es lo que Jesús destaca. Aunque lo hayamos rechazado, puesto en un lugar secundario, considerarlo objeto de folclore, Él no deja de amarnos ni de buscar volver a estar juntos. Y encontrarnos es su gozo.

Homilía del lunes 12 noviembre de 2018, XXXII ORDINARIO

Sí existe el pecado, el mal. Es algo que especialmente en la adolescencia nos causaba enojo. ‘¿Por qué si Dios existe deja que haya tanto mal’?, decíamos. Y con los años estamos de acuerdo con Jesús, es inevitable el pecado. ¡Pero también es posible superarlo! Y no sólo eso, sino perdonar a quien nos ofende. Si Jesús nos dice: “Si tu hermano… te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo”. Imitar a Jesús no se refiere sólo a situaciones agradables. Se refiere también a este modo de dar la vida. Y para esto hace falta la fe, la virtud, la fuerza que tenemos para construir la vida haciendo el bien y perdonando.

Homilía del martes 6 de noviembre de 2018, XXXI

Es importante que imitemos al Hijo de Dios, que “siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres”. Cristo se dejó transformar para venir a nosotros. A nosotros nos toca transformarnos para ir a Él ¡Y nosotros salimos ganando! Él, Dios, se hizo hombre por amor. Si nosotros somos invitados, dejémonos transformar por la fe y la obediencia al amor en hijos de Dios.

Homilía del martes 30 de octubre 2018, XXX ORDINARIO

Hay acontecimientos universales, que afectan a la humanidad y en los que Dios nos interpela, son los signos de los tiempos. Hoy, el hecho de la migración es un signo en el que Dios se pone delante de nosotros en la persona del migrante. Todos tenemos derecho a estar en nuestro país de origen o salir libremente de él si queremos crecer, disfrutar, ayudar. La migración hoy es forzada, no libre, y es Cristo que nos llama para que lo acojamos en cada persona, especialmente los niños, los que buscan refugio. Hagámoslo.