Lecturas del 13 de Junio del 2018 (Miércoles de la Semana 10 del Tiempo Ordinario)

Para pertenecer al Reino de Dios, hay que cumplir la nueva ley de este Reino que son las Bienaventuranzas. Pero Jesús quiere que las cumplamos no sólo externamente, quiere que las cumplamos por amor. Quiere que seamos como hijos que obedecen la voluntad del Padre porque lo aman. Cumplir con Dios de corazón es lo que va a hacernos plenamente felices. Por eso hoy, vamos a pedirle a María, a ella que fue fiel en todo a la voluntad de Dios, que nos eduque para que sepamos obedecer siempre las leyes de Dios y así colaborar en la construcción de su Reino aquí en la tierra.

Lecturas del 15 de Abril del 2018 (Domingo de la Tercera Semana de Pascua)

¿En qué se diferencia la presencia de Cristo Resucitado en medio de su comunidad respecto a esa otra presencia de Dios en medio de su pueblo? El temor del Sinaí y de tantos cultos que sienten a Dios como un tremendo poder pronto a descargarse sobre los hombres. Lo sorprendente y nuevo de la comunidad cristiana es que Dios se hace presente en forma sencilla, en simples reuniones de la gente de pueblo, junto al mar o en una comida. El deseo del Señor es hacerse presente, no con grandes ceremonias, sino con tal sencillez que parezca uno más. Lo primero que hace Jesús, es devolverle a su gente la confianza y la paz. Nada de temores. Está entre ellos para comer pescado como uno más, para conversar, para ver sus problemas, para trabajar juntos, para explicarles su mensaje.

¿Qué pasa durante la consagración? ¿Tengo algo que ver en ese momento o sólo escucho al sacerdote? Catequesis del Papa sobre la Oración eucarística

Después de haber invitado al pueblo a levantar los corazones al Señor y darle gracias, el sacerdote pronuncia la Oración Eucarística en voz alta, en nombre de todos los presentes, dirigiéndose al Padre por medio de Jesucristo en el Espíritu Santo. La Oración eucarística tiene varias partes, primero el Prefacio, que es una acción de gracias por los dones de Dios, en particular por el envío de su Hijo como Salvador. El Prefacio se concluye con la aclamación del «Santo». Después está la invocación del Espíritu para que con su poder consagre el pan y el vino. Invocamos al Espíritu para que venga y en el pan y el vino esté Jesús. La Oración eucarística pide a Dios reunir a todos sus hijos en la perfección del amor, en unión con el Papa y el obispo, mencionados por su nombre, signo de que celebramos en comunión con la Iglesia universal y con la Iglesia particular. La súplica, como la ofrenda, es presentada a Dios por todos los miembros de la Iglesia, vivos y difuntos, en espera de la beata esperanza para compartir la herencia eterna del cielo, con la Virgen María. Nada ni nadie es olvidado en la Oración eucarística,

Homilía del miércoles 27 de diciembre de 2017, OCTAVA DE NAVIDAD

¡Qué mejor encuentro de amigos que lavarles los pies, darse como alimento en la Eucaristía! Aun cuando es abandonado, negado, traicionado, al reencontrarse con ellos, parece que no ha pasado, sigue tratándolos como amigos. ¿Cómo olvidar estos hechos de amistad? Aprendamos del Apóstol a crecer en la amistad con Cristo. Aprendamos a dar testimonio del encuentro personal con Cristo. Aprendamos a poner siempre en primer lugar el amor.

Homilía del domingo 24 morado, IV DOMINGO DE ADVIENTO

Dios quiere dialogar y habla claro; si no le entendemos puede explicarnos. De nuestra parte es necesario escuchar con todo nuestro ser: afectos, sentimientos, emociones, razón, libertad, fe… todo, como María. En la vida cotidiana no vemos ángeles, no cargamos con la Biblia ni con Jesús Eucarístico; vamos con lo que somos, hijos de Dios, guiados por su Espíritu, a quien tenemos ya la posibilidad de llevar a nuestros ambientes, a los demás.

La mejor forma de evangelizar: con la alegría de la fe en la mirada

El Señor no quiere hombres y mujeres que caminan detrás de Él de mala gana, sin tener en el corazón el viento de la felicidad. Un discípulo del Reino de Dios que no sea gozoso no evangeliza este mundo, es uno triste. ¿Cómo se convierte en predicador de Jesús? Custodiando en los ojos el brillo de la verdadera felicidad. Vemos a tantos cristianos, incluso entre nosotros, que con los ojos te transmiten la alegría de la fe: con los ojos. Dios nos quiere capaces de soñar como Él y con Él, mientras caminamos bien atentos a la realidad. Soñar en un mundo diferente. Y si un sueño se apaga, volver a soñarlo de nuevo, recurriendo con esperanza a la memoria de los orígenes, a esas brazas que, tal vez después de una vida no tan buena, están escondidas bajo las cenizas del primer encuentro con Jesús.

La fe no es una escapatoria a los problemas de la vida, pero si nos sostiene en el camino y le da un sentido

…la fe nos da la seguridad de una Presencia, esa presencia de Jesús – una Presencia que nos impulsa a superar las tormentas existenciales, la certeza de una mano que nos aferra para ayudarnos a afrontar las dificultades, indicándonos el camino incluso cuando esta oscuro. La fe, finalmente, no es una escapatoria a los problemas de la vida, sino nos sostiene en el camino y le da un sentido.