Lecturas del 31 de enero del 2017 (Martes de la Cuarta Semana)

Nos cuesta a veces creer, con nuestra inteligencia moderna e ilustrada, que el milagro es posible. Olvidamos que Dios está presente en el corazón mismo de la existencia humana y que nada le es ajeno en nuestra vida. Alguien dirá: Si Dios hace milagros, ¿por qué no sanó a tal o cual persona, o por qué no respondió a mi plegaria? Pero, ¿quiénes somos nosotros, para pedir cuentas a Dios? Dios actúa cuando quiere y como quiere, pero siempre con una sabiduría y un amor que nos supera infinitamente. ¡Los padres tampoco dan a sus hijos todo lo que les piden…! Jamás el Señor nos negará nada que le pidamos y que sea bueno para nuestra salvación. Vamos a pedir hoy al Señor que se incremente en nosotros la fe. Que creamos verdaderamente que Él todo lo puede, y que nuestra vida sea coherente con esa fe, en un constante depositar nuestra confianza en Jesús.

Lecturas del 30 de enero del 2017 (Lunes de la Cuarta Semana)

El evangelio de hoy nos habla de un hombre del que se había apoderado el demonio, pero el mismo demonio confiesa, que eran muchos los espíritus malignos, que habían entrado en él y habían establecido en él su permanencia. Y es muy cierto que el espíritu del mal es múltiple y tiene muchos nombres. Espíritus del mal son el odio, que destierra el amor; la ambición que seca el corazón humano; las riquezas mal adquiridas o mal conservadas, que son fuente en no pocas injusticias; la opresión, que destruye la caridad; la mentira, que ahuyenta el Espíritu.

Lecturas del 12 de enero del 2017 (Jueves de la Primera Semana)

En el evangelio de hoy Jesús sana a un leproso y lo envía con el sacerdote. El sacerdote, avalaba su curación y la persona podía volver a hacer una vida normal. Esta actitud de Jesús de respeto hacia la autoridad del sacerdote, es un ejemplo para nosotros, que muchas veces, vemos en el sacerdote, sólo las limitaciones que tiene como persona y no reconocemos en él que es el representante de Jesucristo. Cada uno de nosotros, debe ver en los sacerdotes a los representantes de Cristo. El sacerdote actúa en nombre de Jesús y tiene en sus manos los tesoros de la gracia. Debemos acudir a ellos en todas nuestras necesidades espirituales con fe, sin olvidar que el sacerdote es un hombre y que como tal tiene necesidad de compañía, de amistad, de comprensión. No debemos olvidar que los sacerdotes son hombres como nosotros, pero que consagraron su vida, y sus necesidades al amor de Jesucristo.

Lecturas del 14 de noviembre del 2016 (Lunes de la Semana 33)

Triste es la ceguera del cuerpo, pero más triste aún es la ceguera del alma: la falta de fe. Aquellos que no tienen fe no ven nada del mundo sobrenatural. No saben quien es Jesús, ni quien es la Virgen. Quien no tiene fe tiene una visión plana, pegada a la tierra, de dos dimensiones. La fe nos da la tercera dimensión, la altura. Es lamentable la ceguera del que nunca tuvo fe, pero más aún es la del que la tuvo y la perdió. Porque la fe no se pierde sin culpa propia. Dios no niega a nadie el don de la fe, pero hay que estar dispuesto a recibirla, y poner los medios para perseverar en ella.

Lecturas del 13 de Septiebre del 2016 (Martes de la Semana 24)

Estos que van vestidos de blancas vestiduras, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Todos estos que ciñen llameantes laureles han venido del fondo de la tribulación. Todos estos lavaron sus vestidos de boda en los ríos de sangre del Cordero de Dios. Estos que van vestidos de blancas vestiduras, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Son las gentes con hambre que jamás tendrán hambre, los sedientos que nunca sentirán ya la sed. Los abreva el Cordero con el agua de vida; los asume en su muerte; resucitan con él. Estos que van vestidos de blancas vestiduras, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Han venido del llanto para ser consolados; han salido del fuego y han buscado el frescor. El Señor les enjuga con sus manos las lágrimas, con sus manos les guarda contra el fuego del sol. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Por los siglos. Amén

Lecturas del 6 de Septiembre del 2016 (Martes de la Semana 23)

Hoy que sé que mi vida es un desierto, en el que nunca nacerá una flor, vengo a pedirte, Cristo jardinero, por el desierto de mi corazón. Para que nunca la amargura sea en mi vida más fuerte que el amor, pon, Señor, una fuente de alegría en el desierto de mi corazón. Para que nunca ahoguen los fracasos mis ansias de seguir siempre tu voz, pon, Señor, una fuente de esperanza en el desierto de mi corazón. Para nunca busque recompensa al dar mi mano o al pedir perdón, pon, Señor, una fuente de amor puro en el desierto de mi corazón. Para que no me busque a mí cuando te busco y no sea egoísta mi oración, pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra en el desierto de mi corazón. Amén

Lecturas del 5 de Julio del 2016 (Martes de la Semana 14)

Cantemos al Señor con alegría, unidos a la voz del pastor santo; demos gracias a Dios, que es luz y guía, solícito pastor de su rebaño. Es su voz y su amor el que nos llama en la voz del pastor que él ha elegido, es su amor infinito el que nos ama en la entrega y amor de este otro cristo. Conociendo en la fe su fiel presencia, hambrientos de verdad y luz divina, sigamos al pastor que es providencia de pastos abundantes que son vida. Apacienta, Señor, guarda a tus hijos, manda siempre a tu mies trabajadores; cada aurora, a la puerta del aprisco, nos aguarde el amor de tus pastores. Amén

Lecturas del 4 de Julio del 2016 (Lunes de la Semana 14)

Dice el sacerdote Teilhard de Chardin: Piensa que estás en manos de Dios, tanto más fuertemente agarrado, cuando más decaído y triste te encuentres. Vive feliz, te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere. Que nada sea capaz de quitarte tu paz.Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales. Haz que brote y conserva siempre en tu rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige. Y en el fondo del alma coloca, antes que nada, como fuente de energía y criterio de verdad, todo aquello que te llene de la paz de Dios. Recuerda: cuanto te reprima o inquiete es falso. Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios. Por eso, cuando te sientas apesadumbrado y triste, adora y confía,…

Lecturas del 30 de Junio del 2016 (Jueves de la Semana 13)

Señor Jesús, el hombre en este suelo cantar quiere tu amor, y, junto con los ángeles del cielo, te ofrece su loor. Este Jesús en brazos de María es nuestra redención; cielos y tierra con su abrazo unía de paz y de perdón. Tú eres el Rey de paz, de tí recibe su luz el porvenir; Ángel del gran Consejo, por ti vive cuánto llega a existir. A ti, Señor, y al Padre la alabanza, y de ambos al Amor. Contigo al mundo llega la esperanza; a tí gloria y honor. Amén

Lecturas del 25 de Junio del 2016 (Sábado de la Semana 12)

En la Cena del Cordero y habiendo ya cenado, acabada la figura, comenzó lo figurado. Por mostrar Dios a los suyos cómo está de amor llagado, todas las mercedes juntas en una las ha cifrado. Pan y vino material en sus manos ha tomado y, en lugar de pan y vino, cuerpo y sangre les ha dado. Si un bocado nos dio muerte, la vida se da en bocado; si el pecado dio el veneno, el remedio Dios lo ha dado. Haga fiesta el cielo y tierra y alégrese lo criado, pues Dios, no cabiendo en ello, en mi alma se ha encerrado. Amén

Lecturas del 8-3-16 (Martes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Hoy también hay mucha gente que espera, como este hombre con resignación. Que está enferma, que ve la piscina que cura, pero que no puede acercarse sola. Jesús que ve en su interior de cada uno, ve la resignación del hombre y le pregunta: ¿Te quieres sanar? Y en el hombre se despierta el deseo de sanar, el deseo de vivir, el deseo de ser libre. Jesús quiere curarnos, pero quiere que nosotros también lo deseemos y se lo pidamos. Aunque Jesús conoce la necesidad del enfermo, espera para curarlo que él lo pida, y entonces le dice: Levántate, toma tu camilla y anda. Y para este hombre empieza una vida nueva. El no podía sanar por sus propios medios, necesitaba un Salvador, necesitaba a Jesús. Nosotros también estamos enfermos y no podemos liberarnos solos. Necesitamos la ayuda de nuestros hermanos y el poder liberador del Espíritu Santo que nos ofrece Jesús. Como el enfermo del evangelio, tenemos que decirle a Jesús que necesitamos que nos cure y él nos curará.
¡Líbrame de esta carne de pecado de la que siento en alas desasirme, Señor, que, en una cruz, por redimirme, diste todo en la llaga del costado! ¿Y volaré, para volver atado a mi antigua enemiga?; ¿andaré firme el día que otra vez vuelva a vestirme de la túnica inútil del pasado? Vivo en la fe, y el alma no se atreve a pedir verte sólo en lo inefable, sólo en aliento y en blancor de nieve. ¡Otra vez lo corpóreo, lo palpable! ¡Que mi segunda carne sea leve! ¡Dame, Señor, la vida perdurable! Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén.

Lecturas del 7 de Marzo del 2016 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Tú, Señor, que asumiste la existencia, la lucha y el dolor que el hombre vive, no dejes sin la luz de tu presencia la noche de la muerte que lo aflige. Te rebajaste, Cristo, hasta la muerte, y una muerte de cruz, por amor nuestro; así te exaltó el Padre, al acogerte, sobre todo poder de tierra y cielo. Para ascender después gloriosamente, bajaste sepultado a los abismos; fue el amor del Señor omnipotente más fuerte que la muerte y que su sino. Primicia de los muertos, tu victoria es la fe y la esperanza del creyente, el secreto final de nuestra historia, abierta a nueva vida para siempre. Cuando la noche llegue y sea el día de pasar de este mundo a nuestro Padre, concédenos la paz y la alegría de un encuentro feliz que nunca acabe. Amén.