Lecturas del 30 de Agosto del 2019 (Viernes de la Semana 21)

SANTORAL: Santa Rosa de Lima – Santa Juana Jugan

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 4, 1-8

Hermanos: Los rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús.
La voluntad de Dios es que sean santos, que se abstengan del pecado carnal, que cada uno sepa usar de su cuerpo con santidad y respeto, sin dejarse arrastrar por los malos deseos, como hacen los paganos que no conocen a Dios. Que nadie se atreva a perjudicar ni a dañar en esto a su hermano, porque el Señor hará justicia por todas estas cosas, como ya se lo hemos dicho y atestiguado. Dios, en efecto, no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. Por eso, el que desprecia estas normas, no desprecia a un hombre, sino a Dios, a ese Dios que les ha dado su Espíritu Santo.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 96, 1 y 2b. 5-6. 10. 11-12 (R.: 12a)

R. Alégrense, justos, en el Señor.

¡El Señor reina! Alégrese la tierra,
regocíjense las islas incontables.
La Justicia y el Derecho son la base de su trono. R.

Las montañas se derriten como cera
delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
Los cielos proclaman su justicia
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Tú amas, Señor, a los que odian el mal,
proteges la vida de tus fieles
y los libras del poder de los malvados. R.

Nace la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, en el Señor
y alaben su santo Nombre. R.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13

El Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: «Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.»
Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Las necias dijeron a las prudentes: «¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?» Pero estas les respondieron: «No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado.»
Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: «Señor, señor, ábrenos», pero él respondió: «Les aseguro que no las conozco.»
Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora.

Palabra del Señor.

Reflexión

Con esta parábola, que San Mateo nos la presenta luego de la enseñanza que Jesús hace sobre el Juicio Final, el Señor insiste sobre la doctrina de la vigilancia. Vigilad pues no sabéis ni el día ni la hora: dice el Señor. La atención principal del pasaje está centrado en la actitud que hay que tener frente a la llegada del esposo.

Cada uno de nosotros tenemos señalado un día y una hora en que nos presentaremos ante el Señor. Nosotros desconocemos cuando será ese día, y podemos incluso vivir ignorando esta realidad, pero la experiencia nos dice que es inexorable. Podremos vivir unos años más o unos años menos, pero ciertamente que no conocemos ninguna excepción a esta verdad.

Y el Señor nos dice que si queremos que ese momento no nos sorprenda sin aceite en nuestras lámparas, lo que quiere decir, sin la debida preparación, tenemos que vivir nuestra vida de acuerdo a las enseñanzas del Evangelio, pensando en Dios y haciendo las cosas por El.

Nuestra vida debe ser una lámpara encendida, que brille con la luz de la fe. Pero para que esa luz siempre sea luminosa es necesario que vivamos conforme a las enseñanzas de Jesús, unidos por amor a El y a nuestro prójimo. Si así lo hacemos, no tendremos nunca miedo al momento de la llegada del Señor, porque sabremos que como sucedió a las vírgenes prudentes, esed día seremos invitados a entrar en el banquete de las bodas del Reino, con El.

Vamos a pedir hoy a María que nos ayude a vivir nuestra vida de cara al Señor, y a estar siempre preparados, esperando su llegada, y confiando que ese día entraremos en su Reino.

Así: te necesito
de carne y hueso.

Te atisba el alma en el ciclón de estrellas,
tumulto y sinfonía de los cielos;
y, a zaga del arcano de la vida,
perfora el caos y sojuzga el tiempo,
y da contigo, Padre de las causas,
Motor primero.

Más el frío conturba en los abismos,
y en los días de Dios amaga el vértigo.
¡Y un fuego vivo necesita el alma
y un asidero!

Hombre quisiste hacerme, no desnuda
inmaterialidad de pensamiento.
Soy una encarnación diminutiva;
el arte, resplandor que toma cuerpo:
la palabra es la carne de la idea:
¡Encarnación es todo el universo!
¡Y el que puso esta ley en nuestra nada
hizo carne su verbo!
Así: tangible, humano,
fraterno.

Ungir tus pies, que buscan mi camino,
sentir tus manos en mis ojos ciegos,
hundirme, como Juan, en tu regazo,
y, -Judas sin traición- darte mi beso.

Carne soy, y de carne te quiero.
¡Caridad que viniste a mi indigencia,
qué bien sabes hablar en mi dialecto!
Así, sufriente, corporal, amigo,
¡Cómo te entiendo!
¡Dulce locura de misericordia:
los dos de carne y hueso!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén.

Himno de la Liturgia de las Horas

SANTORAL: Santa Rosa de Lima

PATRONA DE AMÉRICA LATINA Y DE LAS FILIPINAS. PATRONA DE LA INDEPENDENCIA
PATRONA DE LA DIÓCESIS DE LA PAMPA (1.586-1.617)

Nació el 20 de abril de 1.586, en Lima. Provenía de una humilde familia española que emigró hacia Perú. Desde pequeña se dedicó a la oración y a la penitencia. Se entrega sin quejas a diferentes dolores e injusticias. Ella ofrece su sufrimiento a Dios. Pese a que su madre quería casarla con joven adinerado, en 1.606 entra a la orden terciaria de Santo Domingo y en privado emite los votos. Santa Rosa de Lima siente una especial devoción por santa Catalina de Siena y se pone bajo su protección. Frecuentemente oye a la Virgen María y se le aparece el niño Jesús. Uno tras otro se suceden los milagros pero la vida la abandona. Muere el 24 de agosto de 1.617, a los 31 años.

Santa Juana Jugan

Nació en Petit Croix, en la Bretaña francesa en 1792. Eran años muy duros; caían cabezas aunque fueran de reyes. Las iglesias se convertían en almacenes de hierba. La fe se conservó por el testimonio de los seglares. La casa de Juana era pobre. A los 16 años se coloca de ayudante de una cocinera en una familia de los alrededores. A los 25, va a Saint-Servan, y durante 6 años sirve a 300 niños pobres.

A la edad de 32 años, se junta con algunas mujeres en comunidad y empieza a recibir en sucasa algunos ancianos abandonados. Desde entonces tiene que salir a pedri para los pobres que están recogidos en casa. La obra se va aumentando; su oficio es ser buscadora de pan. Juana empieza a tener fama por su heroica entrega a los más pobres. En la Academia Francesa se habla de ella. Los periodistas la sacan en sus reportajes. Empiezan las nuevas fundaciones en Rennes y Tours. Los parlamentarios hablan en las cortes de ella: «Juana Jugan es un personaje que sabe de socialismo más que todos ustedes juntos».

Luego funda en París, Besagon, Nantes y Angers. En Nantes se les empieza a llamar «las hermanitas de los pobres». Más tarde se abre la primera casa en Inglaterra, en las afueras de Londres. Cuando muere Juana, hay 2.400 hermanitas que reparten pan y amor entre los ancianos más pobres. Fue beatificada por Juan Pablo II en 1982.

Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Santos: Fiacrio, Patrono de los jardineros y botánicos. Agilo, Amaltrudis, Bonifacio, Tecla, Gaudencia, Dasio, Fantino, Félix, Adaucto, mártires; Loarno, Pamaquio, Pelayo, Arsenio, Silvano, confesores; Rumón, obispo; Pedro, eremita.