Lecturas del 18 de Mayo del 2019 (Sábado de la Cuarta Semana de Pascua)

Cuántas veces nos pasa a nosotros como a Felipe y pedimos a Dios que se nos manifieste de una forma extraordinaria. No sabemos reconocer la presencia de Dios en la Eucaristía, en la Palabra, en la Iglesia y no sabemos buscar al Señor en la oración. Vamos a pedirle hoy al Jesús la gracia de permanecer unidos a Él y al Padre en la oración. Que nos deje reconocer su presencia cercana y que nos ayude a descubrir la fuerza de la oración en todo momento y más aún en los momentos en que nos sentimos ya sin fuerzas o nos enfrentamos a la tentación o emprendemos una misión.

Lecturas del 17 de Mayo del 2019 (Viernes de la Cuarta Semana de Pascua)

Mientras vivimos en “esta tienda de campaña”, como dice San Pablo, sabemos cuál es nuestro camino, el que lleva a la Vida; el que no se pierde, ni nos hace perdernos. Jesús es siempre nuestro camino; Él es el que vive en el reino del Padre, el cordero resucitado, pero al mismo tiempo el que vive en la comunidad, en su Iglesia, al que seguimos escuchando en su Palabra y en sus sacerdotes. Caminando con Jesús y cargando nuestra cruz, y aliviando la de nuestros hermanos, llegaremos a la fuente de vida y verdad, al Padre, lleno de amor y misericordia. Pidámosle hoy a María, nuestra madre, que nuestro camino no se aparte nunca del de su Hijo

Lecturas del 16 de Mayo del 2019 (Jueves de la Cuarta Semana de Pascua)

el Señor nos ha elegido también a cada uno de nosotros como lo eligió a Judas, pero al igual que con Judas, el Señor no va a violentar nuestra libertad. Cada uno de nosotros tiene la libertad para seguir junto a Jesús, con más o menos dificultades. Tal vez a veces como Pedro negándolo, tal vez con debilidades, pero queriendo al Señor y tratando de no perder su amistad. Pero al igual que a Judas, el Señor, nos da la libertad para traicionarlo. Jesús nos quiere, nos brinda su amistad hasta el final pero nos deja libertad. Y si Judas cayó, nosotros también podemos caer. Judas fue dejando que lentamente su corazón se alejara del Señor, y terminó cayendo en manos de Satanás. Hoy Satanás aparece con distintos disfraces, aparece en nuestras vidas como dinero, como poder, como placer. Cuando nosotros vamos dejando que entren en nuestros corazones esos ídolos, también nosotros somos Judas: vamos alejándonos de Jesús. Y cuando nos entregamos a esos otros ídolos, entregamos al Señor igual que Judas.

Lecturas del 15 de Mayo del 2019 (Miércoles de la Cuarta Semana de Pascua)

La afirmación que hace Jesús de que Él es la Luz y que ha venido al mundo para que el mundo no quede en tinieblas, se aplica individualmente a cada uno de nosotros. Como cristianos estamos liberados de interrogantes que nos abruman, porque hemos recibido la Luz y la Palabra del Señor que nos iluminan. Jesús nos pide que lo sigamos para ser hijos de la luz. Pidamos hoy al Señor, que sepamos recibir su luz y acoger su mensaje y nos esforcemos en transmitirlo a nuestros hermanos con alegría. Que Él nos conceda ser verdaderos testigos suyos, que nuestras vidas lo reflejen para que su mensaje pueda llegar al corazón de todos.

Lecturas del 14 de Mayo del 2019 (Martes de la Cuarta Semana de Pascua)

En nosotros, ¿cómo está la alegría? ¿Cuándo nos hemos reído con ganas por última vez? No nos referimos a esa risa de compromiso, estruendosa quizás, pero vacía, sino a esa risa sincera, sana, espontánea, que nos brota de dentro. Que nace de sabernos Hijos de Dios y Herederos de la Vida Eterna. No es que tengamos que reír siempre, pero sí hay que manifestar siempre el fruto del Espíritu que es la alegría. El Cristiano es esencialmente una persona optimista que ve el lado positivo en los aconteceres diarios

Lecturas del 12 de Mayo del 2019 (Domingo de la Cuarta Semana de Pascua)

Nosotros también tenemos responsabilidad pastoral. Somos pastores al mismo tiempo que ovejas. Y no podremos ser buenos pastores, como lo es el Señor, sin una profunda relación con el Padre de Jesús. Ese Padre es también, nuestro Padre. Y no podremos tampoco ser buenos pastores, sin cultivar una profunda relación también con Jesús. No se puede dar lo que no tenemos. Si estamos desnutridos, si estamos alejados de la Vida, no podremos dar vida. Además tenemos que cuidar de nuestras ovejas; esas personas de las que somos responsables. Con respeto, con comprensión y por sobre todo con verdadero amor. Si tratamos a los demás como números, objetos o fichas, seremos malos pastores.

Lecturas del 11 de Mayo del 2019 (Sábado de la Tercera Semana de Pascua)

Frente al la maravilla de su entrega en la Eucaristía, muchos responden volviendo la espalda al Señor. Y no es la muchedumbre, sino sus discípulos los que lo abandonan. Como contrapartida, en los doce apóstoles crece la fidelidad a su Maestro y Señor. Acaso ellos tampoco comprendieron del todo lo que Jesús les promete, pero permanecieron junto a Él. ¿Por qué se quedaron? ¿Por qué fueron leales en el momento de las deslealtades? Porque les unía a Jesús una honda amistad, porque le trataban diariamente y habían comprendido que sólo Él tiene palabras de vida eterna. Porque le amaban profundamente. “Señor, ¿a quién iremos?” le dice Pedro cuando Jesús les pregunta si ellos también se van. “Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios.”

Lecturas del 10 de Mayo del 2019 (Viernes de la Tercera Semana de Pascua)

En la Eucaristía, Jesús se nos da. Todo Jesús, en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, está presente en cada partícula de hostia consagrada y en cada gota de vino consagrado. Y nosotros por fe creemos que es así. Sin embargo, muchas veces, no mostramos el debido respeto y cariño ante el Señor. Lo vemos como pan y vino, no vemos a Cristo detrás de ellos. Por eso hoy, vamos a pedirle a María nuestra Madre, que nunca comulguemos por rutina, que siempre demos gracias al Señor por ese regalo que nos hace y por sobre todo, que nunca nos acerquemos a recibirlo sin estar debidamente preparados para hacerlo por amor a Él .

Lecturas del 9 de Mayo del 2019 (Jueves de la Tercera Semana de Pascua)

Jesús dice textualmente que comeremos su carne y beberemos su sangre. Y el Señor, lejos de retirar estas palabras por el horror que causaron en algunos de sus seguidores, en vez de eso, las reitera y las confirma. Por eso es bueno que nos preguntemos hoy nosotros, si realmente le creemos a Jesús. Si realmente creemos que en la hostia consagrada y en el vino consagrado está Jesús realmente presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad. El Señor quiso dejarnos como alimento su cuerpo y su sangre, pero quiso hacerlo de una forma que nos resultara natural. Por eso se quedó escondido en un pedazo de pan y en el vino, y quiere que lo veamos a través de la fe.

Lecturas del 8 de Mayo del 2019 (Miércoles de la Tercera Semana de Pascua)

Jesús nos quiere decir: Para vivir me necesitas con tanta urgencia como el pan de cada día. La Eucaristía es una verdadera comida. Toda comida sirve pare estrechar los vínculos de hermandad entre los participantes. Con mayor razón, la eucaristía es un signo de unidad. Al recibir la Comunión entramos en común unión con Jesucristo y todos los hermanos. Comulgamos no solamente el Cuerpo de Jesús, sino también a su Espíritu, su estilo de vida, sus ideales, y su ideal de fraternidad. Vamos a proponernos en este tiempo Pascual, acudir con más frecuencia, con más fe y mejor preparados, a recibir el Pan de Vida donde es el mismo Jesús que se nos ofrece en cada Eucaristía.