Homilía del viernes 25 de mayo de 2017, TIEMPO ORDINARIO VII

Santiago nos propone dos virtudes. Hablar con la verdad, con autenticidad y, por eso, no murmurar; y la otra es la paciencia. Si anteponemos el amor en la vida de la comunidad, no vamos a mentir a nadie ni a desprestigiarlo. Y si vivimos el amor, no vamos a cansarnos de esperar y tener paciencia para llegar a la comprensión mutua, a que los resultados vengan en consecuencia de las actitudes. Indudablemente, esta vida de fe nos lleva a la reconciliación plena.

Homilía del jueves 24 de mayo de 2017, TIEMPO ORDINARIO VII

Sí, necesitamos el perdón de nuestros pecados. El Sacrificio necesario para este perdón de los pecados ya lo ha ofrecido Cristo de una vez para siempre. Ahora nos toca a nosotros ser ofrenda permanente con Él para vida del mundo. En la liturgia solemne expresamos esta realidad con el rito de la incensación de las ofrendas. El sacerdote inciensa el pan y el vino, el altar y la cruz, enlazando todo en Cristo ofrenda. Luego somos incensados como ofrenda. El celebrante nos invita a todos a orar para que nuestro sacrificio sea agradable al Padre, pues nos ofrecemos en su Hijo Sacerdote. Gocemos este misterio.

Homilía del martes 22 de mayo de 2018, TIEMPO ORDINARIO VII

Siempre habrá en la comunidad discusiones, rencillas que pueden también superarse, falta que nos ubiquemos en la causa, desde nuestro interior. “Gente infiel, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios?” El mundo tiene sus criterios basados en egoísmo, autosuficiencia, corrupción, impunidad. Si vivimos eso, estamos rechazando a Dios. El camino del discípulo es acercarse a Dios porque: “él se acercará a ustedes. Que los pecadores se purifiquen las manos y se decidan por Dios los indecisos”. Buscar a Dios es seguir a Cristo en su Pasión, Muerte y Resurrección.

Homilía del 6 de mayo del 2018, VI DOMINGO DE PASCUA

El amor del discípulo de Jesús no puede ser posesivo, creador de dependencia ni de esclavitud, sino liberador, que haga crecer sin medida a cada uno; por eso no es cerrado a dos, se abre a todos. ¡Ya estamos resucitados! ¡Hagamos a un lado el amor al estilo del mundo! ¡Ese amor no sirve para nada! ¡Es un engaño! Posesivo, esclavizador, destructor de la dignidad. Renazcamos en Jesús resucitado al amor nuevo y eterno.

Homilía del jueves 3 de Mayo del 2018, V PASCUA

¿Por qué adorar la Cruz del Señor? Jesús la elige como lugar de su suplicio, la acoge después de un careo injusto y ser condenado a muerte. Jesús acoge la Cruz como un altar en donde coloca la ofrenda maravillosa, pura, santa de su Cuerpo. Es el lugar en el que el Hijo lleva a plenitud la voluntad de su Padre y es, por tanto, el lugar donde glorifica al Padre.

Homilía del jueves 26 de abril, IV PASCUA

En la última Cena, como lo hemos meditado, hay un ambiente de profundo amor y tensión al mismo tiempo. Jesús ha hablado de la traición y de la importancia de tener parte con Él por el Lavatorio. Ahora, con cariño, advierte a sus amigos que no les irá mejor que a Él, que es su Maestro: “Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envía”. Y al mismo tiempo, presenta la contraparte de esta indicación: “el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”. Recibir al enviado es recibir al Hijo enviado y al Padre que envía.